Probablemente el nombre de Eugene Andrew Cernan no te suene de nada, pero si te digo que se le conocía como “el último hombre en la luna” la cosa cambia.

Ayer, 16 de enero de 2017, murió a los 82 años acompañado de su familia, dejando atrás 3 misiones importantes en las que participó, muchas aventuras y emociones.

Gene nació en Chicago (Illinois) el 14 de marzo de 1934. Se licenció en ingeniería eléctrica en 1956 y realizó un máster en ingeniería aeronáutica de la Naval Postgraduate School en California en 1963. En total registró 23 días, 14 horas y 15 minutos en el espacio, incluyendo más de 24 horas en una caminata espacial y tres caminatas lunares.

En 1999, Cernan publicó su libro de memorias, El último hombre en la luna, con el coautor Donald Davis, cubriendo su carrera naval y de la NASA. El libro sirvió posteriormente como base para un documental de larga duración del mismo título, dirigido por el cineasta británico Mike Craig.

La NASA le despidió así: “Nos entristece la pérdida del astronauta retirado Gene Cernan, el último hombre en caminar sobre la luna. […] Un capitán de la Marina de EEUU que dejó su huella en la historia de la exploración por volar tres veces al espacio; dos de ellas a la luna.”

Si nos preguntaran cuál fue la misión lunar más importante lo más seguro es que dijéramos Apolo 11; cuando por primera vez en la historia de la humanidad el hombre logró pisar la luna. Pero lo que muchos no saben es que la historia se repitió en 5 ocasiones más: Apolo 12, Apolo 14, Apolo 15, Apolo 16 y Apolo 17. De todas las misiones, con 18 astronautas en total, tan solo 12 consiguieron pisar la superficie lunar.

GEMINI 9A (1966)

Fue elegido para su primera misión, GEMINI 9A (1966), como sustituto (él y su compañero) de otros dos astronautas a raíz de un accidente que acabó con la vida de los tripulantes originales. La misión duró tres días en órbita terrestre en la que no se pudo usar el vehículo no tripulado preparado para la actividad y fue, Cernan, quien tuvo que salir a realizar una caminata espacial de dos horas que casi le costó la vida.

“Así que, ya saben acerca de esa caminata espacial del infierno”, comentó Cernan en una entrevista de la NASA en 2007, refiriéndose a su EVA (Extra Vehicle Activity) de Gemini 9A el 5 de junio de 1966.

Su siguiente misión tuvo lugar tres años más tarde.

APOLO 10 (1969)

Los tripulantes de Gemini 9 se reorganizaron un año más tarde junto con el astronauta John Young para la misión Apolo 10. El lanzamiento se produjo el 18 de mayo y fue la máxima aproximación a otro cuerpo celeste que se había hecho nunca.

Stafford y Cernan se situaron en el módulo lunar Snoopy y lograron situarse en órbita lunar elíptica, cuyo perilunio (punto más cercano a la Luna en la órbita elíptica) quedó situado a unos 14 kilómetros sobre su superficie.

Durante la segunda y última vuelta a la Luna el módulo lunar perdió el control, recuperado poco después por su piloto Thomas Stafford. Tras finalizar esta maniobra se abandonó el módulo lunar que fue lanzado en órbita alrededor del Sol, y tras embarcar en el módulo de mando «Charlie Brown», se dirigieron a la Tierra.

Módulo de mando “Charlie Brown”

Esta misión supuso el ensayo final del descenso a la Luna, donde además se realizaron una multitud de fotografías de las zonas de alunizaje en las 31 órbitas que realizó a la misma. Amerizó el día 26 de mayo tras 192 horas, 3 minutos y 23 segundos de vuelo.

Pero Cernan no se libraba de sobresaltos que en varias ocasiones casi le cuestan la vida.

El 23 de enero de 1971 sobrevivió a su accidente más importante justo antes del lanzamiento de su tercer vuelo y, sin duda, más importante de todos. Estaba volando un helicóptero Bell 47G como parte de su entrenamiento para aterrizar en la luna, cuando éste empezó descender y se estrelló en el río Indígena en Cabo Cañaveral, donde casi muere ahogado; evento por el cual la NASA casi le sanciona.

APOLO 17 (1972)

Pero su último viaje al espacio fue el más emocionante. El 7 de diciembre de 1972 se produjo la última misión tripulada de la NASA a la luna, en la que Cernan ocupaba el asiento del comandante. Cuatro días más tarde, él y Harrison Schmitt, desembarcaron el módulo lunar Apollo 17, Challenger, en el valle Taurus-Littrow mientras Ron Evans orbitaba a bordo del módulo de mando, América.

Realizaron tres paseos por el terreno, donde recolectaron 741 muestras de roca y suelo, convirtiéndose en los últimos astronautas en conducir el Lunar Rover Vehicle (LRV) y realizar uno de los paseos más largos a través de la superficie lunar de 22 horas y 6 minutos.

Eugene Cernan. Apolo 17. 1972

En su camino a la luna, Cernan y sus compañeros capturaron la primera foto del rostro de la Tierra totalmente iluminada, una imagen ahora icónica a la que algunos llaman “Mármol Azul”.

Cernan es el primer humano en escribir sobre la superficie de otro cuerpo celeste. Antes de volver, condujo aproximadamente una milla de distancia del módulo lunar y grabó en el suelo lunar las iniciales «TDC» de su hija Tracy, de modo que pudieran verse tras el despegue al día siguiente. Dada la ausencia de erosión en la superficie de la Luna esas iniciales podrían durar miles de años.

La última persona a caminar en la Luna se divirtió mientras transitaba en ella. Cernan y el tripulante de Apollo 17, Harrison Schmitt, cantaron unas cuantas estrofas de The fountain in the park de Ed Haley.

Éstas son algunas de sus últimas palabras antes de iniciar el viaje de regreso a la Tierra: “El reto de Estados Unidos de hoy ha forjado el destino del hombre del mañana”,  “Al salir de la luna y de Tauro-Littrow nos vamos como llegamos, y, si Dios quiere, volveremos con paz y esperanza para toda la humanidad.”