Ya sabemos que este es el cuento de cada año. Una versión moderna del “Que viene el lobo” que al final lo único que consigue es que, cuando venga el lobo, nos pille desprevenidos porque hace tiempo que dejamos de creernos la cantinela. Y, todavía con esto, no podemos dejar pasar la oportunidad de informaros de que es muy posible que tengamos una nueva Nintendo Switch para comienzos del próximo año.

Las informaciones al respecto han llegado de la mano de dos periódicos de renombre como son el Economic Daily News y Bloomberg, ambos diarios económicos y con fuentes bastante fiables.

5 cosas que amamos y 5 cosas que odiamos de la Nintendo Switch
[La Nintendo Switch actual en una imagen promocional]

Según sus informaciones, Nintendo querría lanzar para comienzos de 2021 una nueva Nintendo Switch más potente para competir en mejores condiciones con la nueva generación de Sony (PlayStation 5) y Microsoft (Xbox Series X). Algo que tendría sentido para cualquier empresa menos para Nintendo, ya que lleva años alejada de esa guerra de potencias y teraflops.

Aun así este movimiento por parte de la Gran N es totalmente creíble -y lógico- debido a que su actual consola híbrida salió a principios de 2017 y montando un chip de Nvidia (Tegra X1) que ya tenía por entonces un par de años de antigüedad.

[Imagen de la Switch Lite, una versión más ligera y eficiente]

Durante todo este tiempo el sector móvil ha avanzado muchísimo, consiguiendo chips mucho más potentes con consumos aún menores. Empresas como Qualcomm, Mediatek o Apple han conseguido desarrollar verdaderos milagros miniaturizados de bajísimos consumos.

La verdad es que si nos centramos en los lanzamientos anunciados por parte de Nintendo años atrás y que aún no han visto la luz y el descafeinado año que han tenido este 2020 en cuanto a exclusivos, no es de extrañar que en la empresa nipona estén esperando a lanzar nuevo hardware potente para enseñarnos en todo su esplendor el Metroid Prime 4 y el The Legend of Zelda: Breath of the Wild 2 (nombre provisional).

[Imagen detalle del Joy-Con con la distribución clásica de los botones de Nintendo]

Nintendo lleva años alejada de esa guerra que son los súper gráficos, pero son conscientes que hay margen de mejora en su consola, y a poco que actualicen su chip el salto de calidad que pueden dar es bien grande. La jugabilidad y la versatilidad de su consola es sagrada para ellos, pero si la nueva década les puede brindar mejoras gráficas sin sacrificar su identidad sería de locos no hacerlo.

Eso sí, ahora hay muchas preguntas en el aire: ¿cómo funcionarán esos nuevos juegos en la Nintendo Swicht original?, ¿qué pasará con los juegos viejos en la nueva consola?, ¿quién les va a fabricar el chip para que todo sea compatible si Nvidia lleva años sin desarrollar su línea Tegra?, etc.