Salir ya no se hace raro y poco a poco comenzamos a pensar en el verano (sin relajarnos, que no queremos un rebrote). Planificando las vacaciones nos encontramos con que el turismo se ha llenado de “etiquetas”. Frente al desconocimiento al luchar contra algo que no vemos, los establecimientos trabajan en ofrecernos la mayor seguridad posible. Pero la fina línea entre la sensación de seguridad y la aplicación de las medidas es responsabilidad de cada uno.

El sector del turismo pone todo de su parte para cumplir los protocolos, proteger a sus empleados y a los clientes, para recuperar la economía, y entrar en esta nueva normalidad, pero ¿somos conscientes realmente de lo que nos rodea? El movimiento “COVID Free” me tiene intrigadisima y he estado indagando sobre ello.

Lo primero, ¿qué es el COVID free? Ojo disléxicos con no confundirlo con el “Free COVID”, que igual la liamos; es un tipo de certificación que se ha buscado para ayudar a los sectores hoteleros, comerciales, restauración o incluso taxis en la búsqueda de paliar los efectos de la COVID-19 en sus negocios, tras estos meses de parón, animando a los usuarios a volver a usar sus servicios.

Esta propuesta fue lanzada por la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM): “estamos desarrollando un protocolo común para la creación del certificado Hoteles COVID Free que garantice la seguridad de los clientes y trabajadores de los hoteles madrileños. Con el objetivo de disponer de un procedimiento común y avalado por organismos de reconocido prestigio”. ¿El problema? Que no indican que avalado organismo será quien lo acredite.

Me he encontrado con varias agencias que ofrecen su certificación propia y me pregunto ¿qué implicaciones tienen? La auditora Cerne ofrece un servicio de comprobación del cumplimiento de los protocolos, como indican desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en las medidas preventivas y sanitarias a implementar para evitar el contagio.

Cabe destacar que en su web citan mal el Ministerio del que emanan las medidas que se deben aplicar, y eso a mi ya me hace sospechar. Además, las fases de la certificación no están desglosadas y entre los beneficios de la certificación indican el “incremento de la confianza y credibilidad”, por lo que involuntariamente nuestra cabeza asocia estas etiquetas a un interés económico en vez de al -deseado- interés sanitario.

Otro ejemplo es el poder adherirse como establecimiento al certificado turístico internacional “Safe&Clean”, donde pagando un precio que va de los 600€ a los 6.000€ puedes acceder a su web y formar parte de la red de establecimientos que cumplen con su certificación. Para rematar la jugada, al unirte contribuyes en al menos 4 de los 18 objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030. Lo tienen todo.

Como plus a las certificaciones encontramos, además, el sello Healthy Place. En su web han tomado un párrafo de la Secretaría de Turismo indicando lo que obviamente nos imaginábamos que dirían: que el término “COVID Free” no se debería utilizar ya que es imposible cubrir esas expectativas. Pero, en vez de quedarse con eso, lo que hacen es darle la vuelta a su favor, con este magnífico encaje de bolillos: “la empresa con el sello Healthy Place certificado, lejos de ser un espacio de riesgo, se convierte en un refugio de seguridad”. Sobre este no he conseguido encontrar precio, pero contando con que además debes renovarlo cada cierto tiempo miedo me dá pensar en la cifra.

Y, por último, el sello Hostelería segura. Esta gente ha lanzado el “Sistema Integral para la preparación de Bares, Restaurantes y Alojamientos”, una iniciativa para acreditar los locales que ofrecen una hostelería segura frente a la COVID-19 y dotarles de un pack integral de servicios y productos que les permiten cumplir y hacer un seguimiento de los requisitos de establecimiento seguro.

Y ahora vienen las preguntas, ¿puedo infectarme en un establecimiento COVID free? Obviamente sí. Con esos sellos y certificaciones como mucho las empresas pueden afirmar que cumplen con la normativa, pero no te pueden asegurar que alguno de los usuarios/trabajadores de su establecimiento esté contagiado.

¿Está mal que se certifiquen? No, toda herramienta que les ayude a implantar las medidas que aconsejan desde el Ministerio son más que bienvenidas, pero no olvidemos que los que más tenemos que seguir el protocolo de usar la mascarilla, lavarnos las manos con agua y jabón y ser precavidos somos nosotros mismos.

¿Qué opina realmente el Ministerio de Turismo? Desaconseja explícitamente el uso del término “COVID Free” porque ofrece unas expectativas imposibles de cumplir. Insisten en que las guías disponibles, manuales y protocolos desarrollados están para aplicarse y son imprescindibles para poder abrir un local. Muchas comunidades se han desmarcado abiertamente del uso del término.

Y, para terminar el artículo, he buscado algunas curiosidades sobre este tema y me quedo con estas dos. La primera viene de Bolivia, donde su Presidenta interina estuvo usando durante varios días una tarjeta celeste colgada al cuello, llamada “Virus Shut Out“.

[Fuente: Twitter]

Una tarjeta que vale absolutamente para nada (o producto “mágico”, como lo califican dentro de sus descripciones), es de fabricación japonesa (¡qué pillines!) y lo venden a través de redes sociales o sitios web por alrededor de 15€. Aseguran que la tarjeta contiene dióxido de cloro que inactiva los virus y las bacterias. “Purifica el aire, protege 360º eliminando virus y bacterias hasta 1 metro a la redonda usándola colgada al cuello“.

Y la segunda, si pasamos de las certificaciones pero queremos subirnos al carro del “COVID Free”, es que puedes encontrar disponibles en Amazon pegatinas por menos de 10€ que atestiguan que estamos libres del coronavirus.

Como cierre os dejo la ilustración de “El roto, ya que fue la inspiración para este post. Eso sí, visto ahora con perspectiva, esta viñeta que quería ser irónica se ha quedado hasta corta si observamos cómo ha evolucionado todo este complejo y delicado tema.

Preparados para el comienzo de esta nueva normalidad, no olvidemos por lo que hemos pasado y recordad que depende de nosotros salir de esta juntos.