El pasado domingo, 10 de enero, la red social Parler dejó de funcionar. Los Servicios Web de Amazon (AWS) ya les habían advertido que, si no hacían algo con los comentarios ultraviolentos que publicaban sus usuarios, dejarían de ofrecerles sus servidores. Anteriormente, Google y Apple ya les habían eliminado de sus respectivas apps stores, pero aún era posible descargarse la aplicación a través de la página web. Ahora es que ni página web ni aplicación funcionan.

John Matze, CEO de la red social, advertía en su último comunicado que Parler volvería, solamente tenían que encontrar unos servidores que les admitieran. Aunque, al parecer, esto les está costando más de lo esperado ya que, no solo no encuentran ninguna empresa que les acoja, sus proveedores y abogados están abandonando la red social. Matze considera esto un “ataque de las big tech para acabar con la competición en el mercado”, aún así “habrá una guerra por el libre mercado y la libertad de expresión, no descartéis a Parler aún”.

¿Qué es Parler?

Parler fue lanzada en septiembre de 2018, pero se volvió viral con las elecciones de noviembre de Estados Unidos. Cuando el resto de redes sociales hacían un esfuerzo para apagar las fake news, Parler se ofrecía como un espacio seguro para la “libertad de expresión”, aunque según Slate, esto es muy relativo. Parler copiaba el funcionamiento más básico de Twitter, con mensajes de hasta 1000 caracteres, pero con la posibilidad de dar eco en vez de retuitear.

[Algunas de las reglas de Parler, escritas por el propio CEO]

Y como defienden tanto esa “libertad de expresión”, Parler se llenó de todos aquellos que habían sido rechazados en otros lugares, ya fuera por sus comentarios discriminatorios, violentos o desinformados.

Y en ese caldo de cultivo, donde los comentarios ofensivos se iban retroalimentando, los usuarios se iban radicalizando y se gestó el golpe al Capitolio del 6 de enero. Muchos mensajes advertían del inicio de una segunda guerra civil estadounidense y en la propia manifestación llevaban camisetas con esa consigna.

[6 de enero: ¿comienzo de la segunda guerra civil estadounidense?]

A pesar del cierre y de la desaparición de Parler de las apps stores el viernes y el sábado, muchos decidieron unirse a la red social, aunque solo fuera durante unas horas, incluidos políticos de la derecha española como Santiago Abascal, de Vox, Beatriz Fanjul, del PP, o Toni Cantó, de Ciudadanos. Iván Espinosa de los Monteros y Hermann Tertsch llevaban usando esta red desde las elecciones estadounidenses. A nivel internacional, Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, o Katie Hopkins, columnista de derechas inglesa, también usaban esta red social.

Hackeo masivo

Falta por saber ahora qué pasará con esta red social y si John Matze conseguirá su objetivo de volver a restaurarla. De momento, se anuncia desde varios medios online del hackeo masivo de Parler a pocas horas de que echara el cierre. Unos 70 terabytes de información de lo publicado en la red social como posts o videos.

Se llegó a temer el hackeo de información confidencial, ya que Parler proponía la verificación de una cuenta a través de la subida de un documento oficial como un carnet de conducir, con el objetivo de demostrar que eras una persona de verdad. Sin embargo, la hacker que descargó toda la información publicada de la red social confirmó que esto no era cierto, solo obtuvo lo que era público para todo el mundo:

Y llegados a este punto el debate está en el aire: ¿cerrar esta red social es un atentado contra la libertad de expresión?, ¿o era más atentado una red social que se dedicaba amplificar y multiplicar comentarios violentos y ofensivos?, ¿deberíamos preocuparnos porque las grandes empresas de comunicación estén cerrando redes sociales, decidiendo quién se queda en el mercado y quién no?, ¿o estaban estas empresas obedeciendo normativas y leyes decididas por los gobiernos, tanto nacionales como internacionales?, ¿puede la libertad de expresión socavar otros derechos humanos? Y, por último, ¿debemos tolerar al intolerante?