La esperada conferencia de la GDC que la organización tuvo que posponer hace unos días por culpa del coronavirus ha dejado a un montón de compañías sin anunciar sus novedades. Esta feria, que está enfocada a los desarrolladores, suele dar información clave de las nuevas tecnologías que están por llegar y la PlayStation 5 debía ser una de los protagonistas de la semana.

Por eso mismo, y sabiendo de la importancia del evento, desde Sony dicidieron montarse por su cuenta la conferencia y anunciar todas las novedades al respecto de su PS5, consola que necesita empezar a acaparar titulares tras las últimas -y buenas- acciones de Microsoft con su consola Xbox Series X. La guerra del marketing también es importante.

El maestro de ceremonias fue Mark Cerny, el arquitecto de Sony que lleva años al frente del diseño de las consolas niponas, un hombre reputado en el sector al que poco se le puede achacar (quitando la pésima refrigeración de su PS4, uno de sus mayores errores). Con un croma de fondo y un público simulado, comenzó su exposición: números y datos durante una hora, en resumen.

Mucha gente se llevó las manos a la cabeza y criticó duramente la conferencia. Y es normal, ya que no fue un evento pensado para el gran público. Pero hay que ser justos, Sony no nos vendió el evento como si fuera el E3, y lo que presentó era información destinada a ingenieros y desarrolladores. Sony cumplió con su parte, pese a decepcionar al usuario que esperaba tráilers e imágenes impactantes.

Pero, vamos a lo importante, ¿qué sabemos ahora de la nueva PS5? Pues un poco más que ayer y menos que mañana, pero por fortuna pudimos conocer nuevos detalles que nos permiten entender y conocer mejor a la bestia de Sony.

Para empezar el procesador será obra de AMD, con su chip Zen 2 con 8 núcleos que irán a un máximo de 3,5 GHz; la gráfica será obra también de AMD y será compatible con la tecnología Raytracing; tendrá 16 GB de RAM; un SSD de 1 TB de tecnología ultrarrápida; y un lector Blu-Ray 4K con HDR. Y… ¿esto qué significa? Que la PS5 va a ser muchísimo más potente que PS4 y que, de salida, será una consola moderna y preparada (algo que no sucedió en la pasada generación).

¿Y si lo comparamos con la Xbox Series X? Pues todo nos hace indicar que, en la guerra de la potencia, la consola de Microsoft será más potente que la de Sony. Y esto lo decimos porque ya tenemos los teraflops (operaciones de coma flotante por segundo y que son una medida de rendimiento que se usa en equipos informáticos) de ambas máquinas, teniendo la PS5 unos 10.28 TFLOPs y la Xbox Series X 12 TFLOPs.

Aun así, las diferencias son muy pocas, ya que ambas consolas montan prácticamente los mismos componentes -como ya pasó con Xbox One y PS4- con unas pequeñas variaciones cada una. Hablando de la PlayStation 5 el señor Mark Cerny prometió que a nivel de SSD y a nivel de audio, la máquina de Sony quiere revolucionar el sector, asegurando que en esos dos campos sí han investigado para ofrecer algo nuevo. Pero tampoco se dieron muchos más detalles.

Ahora lo único que nos queda por conocer son dos detalles muy importantes de ambas: el precio y la fecha de lanzamiento. Los expertos creen que costará entre los 399 y los 499 euros, y que llegarán a tiendas para navidades. Hasta entonces poco más que decir. Las ganas de ver esta nueva generación son reales.