La noticia de este 2021 -hasta que llegue otra, porque así es nuestro mundo- es que un numeroso grupo de simpatizantes de Trump tomaba el día 6 de enero el Capitolio de los Estados Unidos mientras se certificaba la victoria electoral de Joe Biden del pasado 2 de noviembre. Por ello, y con el fin de parar el proceso, los manifestantes del presidente decidieron parar por las bravas el acto. El resto son fotografías y memes del búfalo en el Capitolio.

La cuestión es que de todos los que asaltaron el Capitolio, hubo uno que acaparó toda la atención, y no era para menos: torso desnudo, gorro de búfalo con cuernos, tatuajes por todo el cuerpo y con la bandera americana pintada en la cara. Como veis, de camuflaje no iba precisamente.

Vale, llegados a este punto lo lógico es decir que muchos manifestantes estaban en contra del resultado electoral y que, incitados por las teorías de la conspiración y por el mismísimo Donald Trump (lleva pidiendo meses que los ciudadanos tomen las riendas de este “fraude”), decidieron que era momento de parar el último paso que les quedaba a los demócratas para hacerse con el control -democrático- del ejecutivo norteamericano. La cuestión es que la lógica es una cosa que escasea en estos tiempos.

Y decimos esto porque en uno de los ejercicios mentales más complicados que hemos visto en mucho tiempo, hay quien defiende que todo esto es una treta de la izquierda radical (antifas en EE. UU.) para deslegitimar el moviento de Trump. En resumen, que el asalto al Capitolio es una farsa de concertada por la izquierda para hacerse pasar por simpatizantes de Trump violentos. Suena complicado, ¿verdad? Pues en esas estamos.

Y entre los discursos que estamos leyendo es que el señor vestido con gorro de búfalo y sin camiseta no es un manifestante, sino un actor antifa que fue contratado para hacerse pasar por un Trump supporter.

Llegando aquí a la pregunta: ¿cómo han podido crear semejante discurso? Pues muy sencillo. Jake Angeli, que es el nombre del señor en cuestión, estuvo en las manifestaciones de Black Lives Matter, lugar donde también se le fotografió, consiguiendo así los conspiranóicos relacionarlo con el movimiento antifa. ¿El problema? Que él estuvo allí con pancartas de apoyo a la policía y mostrándose contrario a la acusación de que la policía es racista.

Y la segunda parte de esta pirueta mental viene de que el señor es, en realidad, actor en su vida profesional, con su propia página de promoción en la que el Q-Shaman (su mote) busca trabajo.

[Fotografía de Jake Angeli en las manifestaciones de BLM en apoyo a la policía]

Con estas dos cosas, su fotografía y su profesión, algunos líderes de masas en redes sociales han decidido crear una cortina de humo alrededor de uno de los hechos más infames de la historia reciente de Estados Unidos. No olvidemos que ese mismo país se denomina la cuna y el ejemplo de democracia occidental.

La cuestión es que aquellos que quieran ir más allá de los dos o tres tuits de los iluminados de turno descubrirán que Jake Angeli es miembro de QAnon, que es uno de los mayores líderes conspiranóicos del país y que lleva meses asistiendo a manifestaciones Pro-Trump (cientos de fotos lo atestiguan).

Las mentiras tienen las patas cortas, pero es que además ahora son tan burdas que con tan sólo pararse a reflexionar uno puede darse cuenta de la de tonterías que nos intentan colar.