Si hay una teoría que junta todo lo malo y esperpéntico de internet, yo creo que puedo decir, sin miedo a equivocarme, que sería QAnon. Demócratas malvados, un nuevo orden mundial, pedófilos que necesitan la sangre de los niños para ser inmortales y todo esto con Donald Trump como único héroe que puede combatir a las fuerzas del mal. Decidme que no suena a película.

Pero por desgracia, no lo es. Esta realidad está presente en la sociedad americana y, desde ayer, en el congreso. QAnon nació en 4chan y se extendió por los lugares más oscuros de internet. Poco a poco fue ganando fuerza y, en mundo totalmente polarizado, sirvió para que mucha gente viera la luz. Manifestaciones en Estados Unidos, en Inglaterra e, incluso, en España. Es un movimiento claramente norteamericano pero, de alguna forma, ha encontrado su hueco en casi todos los países occidentales, aunque fuera de sus fronteras apenas tienen altavoz.

De 4chan a la Casa Blanca (II) Qanon y el virus de la desinformación portada

Pero como este post no va sobre QAnon, porque ya hemos escrito bastante sobre ellos, no vamos a continuar hablando de lo que supone su movimiento, sino más bien de hasta donde ha llegado.

Como explican en The New York Times, hasta 20 candidatos que se presentaban a las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos eran simpatizantes de esta teoría de la conspiración. Pero tan sólo uno ha llegado lejos.

Concretamente hablamos de Marjorie Taylor Greene, candidata por el estado de Georgia, la cual ha ganado un escaño en la Cámara de Representantes del estado. ¿Y esto qué significa? Que la teoría ha abandonado el terreno de internet para llegar a la cámara legislativa. Y esto no es bueno.

QAnon llega al Congreso de los Estados Unidos ya tiene representante

Para el FBI el grupo conspiranoico QAnon es una potencial amenaza de terrorismo doméstico, y deja claro que no es un movimiento gracioso ni trol, sino peligroso al cual hay que vigilar. Así que sí, no son un meme (aunque lo parezcan).

Greene dijo durante este año que “QAnon es una oportunidad única en la vida para sacar a esta camarilla global de pedófilos adoradores de Satanás”. Como veis, la creencia en esta teoría no es cosa menor.

Eso sí, conforme su posición política ha ido creciendo, Marjorie Taylor Greene ha ido distanciándose de sus polémicas declaraciones, llegando a asegurar hace poco que “había elegido seguir otro camino”, cuando le preguntaron sobre QAnon.

Tenga el significado que tenga, la polaridad política que vivimos nos ha demostrado que no tiene límites. Si viajásemos a 1980 y le soltásemos la teoría de QAnon a un americano de clase media, ¿se lo creería? Nunca lo sabremos.