Como ya sabéis conseguir una consola de nueva generación está siendo un trabajo mucho más complicado que sacar 499 euros del banco y acercarse al Game más cercano. La falta de unidades en todo el mundo ha hecho que tener una PS5 o una Xbox Series X sea realmente complicado sin tener que recurrir a los especuladores que piden desorbitadas sumas de dinero. Y es por eso por lo que hoy os traemos un artículo que trata sobre: Qué es PlayStation 5.

Si no eres uno de los afortunados que consiguió reservarla en verano, o uno de los que tienen tanto dinero que les da igual pagar 1.000 euros por una consola de 500, entonces eres uno de los nuestros, es decir, uno de los millones de jugadores que esperamos que haya stock suficiente de PS5 para poder hacernos con una. Por fortuna, la buena gente de Sony vio a bien cedernos una unidad a fin de que pudiéramos ponernos al día, porque los juegos se nos iban acumulando.

[Los exclusivos que han llegado o que están a punto de llegar a PS5]

Astro’s PlayRoom, Spider-Man: Miles Morales, Demon’s Souls, Destruction All Star, NioH Collection… los títulos han ido llegando y, desde hace un mes, en Rewisor hemos ido jugándolos. Es más, ya me he pasado los tres primeros y echado como que 20 partidas al Destruction All Star -del NioH no quiero hablar porque no paran de matarme y estoy en mitad de una crisis existencial-.

Y como yo soy de los que piensan que hasta que no le metes caña de verdad a un gadget/periférico/producto no puedes analizarlo, es ahora cuando me veo en la posición de hablar sobre qué es PlayStation 5 y qué ofrece respecto a la anterior generación.

¿Qué es PlayStation 5?

Pues empezamos con lo primero: PS5 es la consola de nueva generación de PlayStation y que llega para sustituir a PlayStation 4 tras más de 7 años en el mercado.

La consola cuesta 399 euros la versión digital (que no tiene lector de discos) y 499 euros la versión completa (con lector de discos y compatible con películas Blu-ray). Y sí, ambas están agotadas.

[PS5 con lector y sin lector, y sus precios]

Como jugadores lo que más notamos cuando tenemos la PlayStation en el salón son tres cosas: lo enorme que es la consola, la vibración del mando y lo rapidísimo que va todo.

Vamos con lo primero, el tamaño de la consola. Meter la PS5 en el salón puede ser un problema, porque es muy grande y con unas formas que no ayudan a que la puedas encajar en cualquier sitio. A diferencia de la PS4 y PS4 Pro en los huecos del mueble de la televisión es difícil que entre. En mi caso he tenido que ponerla en vertical (trae un soporte para que la puedas poner de forma óptima en vertical u horizontal) detrás de la televisión. Y me da un poco de rabia, porque el diseño me gusta bastante y creo que a la vista quedaría mucho más bonita.

Luego tenemos la vibración del DualSense, de locos. La gente de Sony ha querido dar un golpe sobre la mesa en un periférico que, pese a que es una tecnología que tiene más años que el sol, pocos son los que se han atrevido a innovar. Desde Nintendo ya dieron un paso de gigante con los JoyCons, pero su implementación quedó en nada, por lo que lo el paso firme y seguro de Sony en este campo es de agradecer.

Comprar la PlayStation 5, ¿es posible?
[El mando, la joya de la corona de PlayStation 5]

Los gatillos ofrecen resistencia en determinadas situaciones, la vibración nos permite diferenciar sobre qué suelo andamos o si los golpes nos vienen de derecha o izquierda, etc. Las posibilidades del mando son muchas y, de momento, en PlayStation están queriendo que sus juegos aprovechen esta ventaja. Ojalá sigan así, porque es una característica diferencial en un mercado muy igualado.

Y, por último, el disco duro ultrarrápido. Este punto es el que más van a notar los jugadores, incluso aquellos que no suelen tener mucha idea de tecnología y que se compran una consola tan sólo para jugar al FIFA y al COD. Por muy poco que sepas o por mucho que te de igual todo, el tiempo que pasa entre que enciendes la PlayStation 5 y que pegas el primer espadazo en Demon’s Souls es ridículamente bajo.

Adiós a largas esperas entre pantallas de carga o entre que cerrabas un juego y abrías otro. Todo vuela, ya no da pereza cargar un punto de partida anterior, porque donde tardabas más de un minuto en jugar ahora se ha convertido en 8 segundos. No te da tiempo ni a remover el café.

[Las patentes apuntan a unos cartuchos SSD para expandir memoria en PS5]

Más allá del 4K (que ya veíamos en la anterior generación, siendo sinceros) y casi a la altura de los 60 FPS que tenemos en todos los juegos lanzados hasta ahora -el estándar de los 60 FPS es algo que jamás debimos perdonar-, los jugadores van a notar cómo sus sesiones de juego se exprimen mucho más gracias a que ya no van a perder el tiempo esperando y cargando mapas. Si tiene 60 minutos para jugar porque a las 18 h tienes que recoger al niño de las clases de tenis, ahora pasan jugando 58 minutos y tan sólo pierdes dos en encender la consola y cargar partida. Y esto es lo que yo llamo calidad de juego.

Tras llevar un mes con la PlayStation 5 la verdad es que pensar que hasta que haya stock tendré que seguir con mi PS4 Pro se me ha hecho cuesta arriba, porque pese a que ahora mismo apenas hay títulos exclusivos las ventajas que ofrece PS5 son muchas. Espero que este artículo os haya ayudado y, sobre todo, espero que ahora tengáis mucho más claro qué es PlayStation 5.