Es cierto que en España el nombre de Quibi no es muy conocido. Y bueno, si vemos como les ha ido en estos meses es posible que en Estados Unidos tampoco sean famosos, o al menos no tanto como habían previsto. Las cosas no han salido bien y, por desgracia, han llegado a un punto de no retorno.

¿Y por qué digo esto? Pues porque Quibi cierra. Tal y como reza el titular, la aventura de esta pequeña plataforma de streaming ha llegado a su fin y el motivo, como siempre en estos casos, es económico. No hay clientes, ergo no hay dinero.

De la noticia nos enterábamos por un post publicado en Medium y que firmaban Jeffrey Katzenberg y Meg Whitman, máximos responsables del proyecto: “Sentimos que hemos agotado todas nuestras opciones. Como resultado, hemos tomado a regañadientes la difícil decisión de cerrar el negocio, devolver el dinero a nuestros accionistas y despedirnos de nuestros colegas con gracia”.

Como bien explicamos hace un tiempo aquí, los puntos fuertes de la aplicación no funcionaban en un mundo en cuarentena por la pandemia. Al final, si toda tu apuesta pasa por consumir contenido audiovisual a través del móvil y toda la población está encerrada en casa tu punto fuerte se convierte en tu punto débil.

Y es que entre elegir el 4K y HDR de tu tele con Netflix a usar el smartphone con auriculares y Quibi pues, sinceramente, no hay discusión alguna. Y al igual que usted y yo pensamos de esta forma, también los miles de usuarios que probaron el servicio durante estos meses.

Si vemos números, ya en julio la plataforma había perdido al 90% de sus suscriptores, tras terminar las pruebas gratuitas de 3 meses (sólo se quedaron 72.000 personas de las 910.000 que se inscribieron al principio). Y como la apuesta de Quibi era muy ambiciosa, el número final de usuarios ha hecho que sea imposible llevarla a cabo por más tiempo.

¿Qué pasará ahora con el contenido que hay subido?, ¿con el servicio que aún funciona?, ¿con las series y películas que se han creado? Pues no se sabe. Según informes internos, Quibi ha intentado venderse a otras empresas como Apple, WarnerMedia o Facebook sin mucho éxito, a lo que se suman los intentos por vender -en última instancia- el contenido exclusivo, algo que tampoco salió bien.

Quibi cierra, no hay marcha atrás, y con ella sumamos otra apuesta que no ha sabido venderse en un momento realmente complicado para todos. TikTok ha sabido explotar su formato, pero allí donde triunfó la aplicación china, la americana ha sufrido un varapalo sin remedio.