Tras los “Quién es…” de Miyazaki y Miyamoto, me sentía en la obligación de traeros a una creadora, porque si bien el mundo del videojuego adolece de poca paridad, hay nombres propios que brillan en mitad de la noche. Este es el caso de la protagonista de hoy, Amy Henning.

Si os gustan mucho los videojuegos seguramente la conoceréis, ya sea por su propia trayectoria como por haber jugado a sus creaciones, pero incluso entre el público gamer hay mucho desconocimiento, ya que conocemos los juegos pero no las mentes tras ellos. Por ello, mi elección de la semana tiene la -sencilla- tarea de poner en su sitio a una creadora a la que debemos mucho.

De licenciarse en literatura a meterse en los videojuegos

Si hay algo que tiene el sector de los videojuegos es que es multidisciplinar. Desde fuera parece que todo el mundo tiene que estudiar programación y desarrollo de guiones para poder dedicarse al medio, pero cuando acercamos la lupa encontramos que, en este oficio, tus orígenes y licenciaturas no importan.

[Durante los premios de la Game Developers Choice (la GDC) de 2010 – Crédito: Wiki Commons]

Y ese es el caso de Amy Henning (1964, Estados Unidos), la cual entró en la universidad para licenciarse en literatura inglesa y, más tarde, graduarse en Teoría y Producción Cinematográfica (cosa que explica muchas cosas si repasamos su carrera).

Fan incondicional de la Atari 2600, para su primer puesto relacionado en la industria tuvo que mentir, ya que le exigían saber un programa específico y la realidad es que no tenía ni idea. Por fortuna para todos, la cogieron.

De Electronic Arts a Naughty Dog pasando por Crystal Dynamics

La aventura de nuestra protagonista en el mundo de los videojuegos comienza en los lejanos 1989 con Electrocop, un título de acción en tercera persona que fue lanzado para la consola portátil Atari Lynx. Su trabajo fue como artista.

[Michael Jordan: Chaos in the Windy City es su primer gran éxito]

Tras varios encargos menores, su oportunidad llegó cuatro años más adelante con el juego Michael Jordan: Chaos in the Windy City (1994), título en el que no sólo era artista si no también diseñadora. En Electronic Arts es donde comenzó de verdad a labrarse un nombre.

Tanto es así, que en lo años posteriores llegaría a trabajar en hasta cinco juegos como directora, escritora y diseñadora en empresas míticas como Crystal Dynamics y Eidos Interactive. Su carrera se ampliaba y su pelotazo estaba a punto de llegar.

Y, ¿por qué digo esto? Pues porque los que llamaron a su puerta en 2003 fueron, ni más ni menos, que Naughty Dog. Primero para trabajar en Jak 3 (juego de la saga Jak and Daxter) como directora, y luego para desarrollar una nueva IP con la que volver a ponerme el nombre de la compañía en todo lo alto. Y lo consiguieron, porque lo que surgió de ese proceso creativo fue… Uncharted.

[Para muchos, Amy Henning es Uncharted, su mayor obra por ventas y crítica]

Durante los años siguientes Amy Henning se dedicó en cuerpo y alma a desarrollar la saga Uncharted. En Uncharted: Drake’s Fortune (2007), Uncharted 2: Among Thieves (2009) y Uncharted 3: Drake’s Deception (2011) el papel de nuestra protagonista fue el de directora creativa y guionista. O lo que es mismo, la mandamás del proyecto, y no hablamos de un proyecto cualquiera, sino de una de las sagas más famosas y mejor valoradas del mundo de los videojuegos

La ruptura con Naughty Dog y actualidad

Y aquí llega uno de los movimientos más inexplicables de la industria de los vidoejuegos, y uno de los momentos más sorprendentes de la pasada década: Amy Henning abandonaba la compañía de sus sueños.

Pese a ser la artífice de la saga, para Uncharted 4: A Thief’s End (2016) Naughty Dog decidió alejarla del proyecto, lo que provocó su salida de la compañía en 2014 por lo mal que le sentó, ya que este movimiento llegaba cuando ya llevaba dos años trabajando en el juego.

Si bien la versión oficial fue “diferencias creativas”, Amy ha mostrado en diversas entrevistas el dolor que le supuso abandonar la saga, y ver como otros terminaban una historia que ella había escrito durante tanto tiempo. Eso sí, la herida ya ha cerrado.

Geoff Keighley junto a Amy Henning en el Gamelab 2018
[Geoff Keighley junto a Amy Henning en el Gamelab 2018 – Crédito: Unplash]

Y por fortuna la vida siguió, aunque con no demasiados éxitos. Un proyecto cancelado de Star Wars desarrollado por el estudio Visceral Games (fue la época en la que todos los juegos de Star Wars sufrían cancelaciones); el original pero poco exitoso Battlefield: Hardline; su propia empresa para hacer juego de realidad virtual; su reciente fichaje por Skydance Media, etc.

Eso sí, durante estos años si bien no ha lanzado demasiados juegos, lo que sí ha hecho en la última década es ganar un montón de premios: Premio WGA al Mejor Guion de Videojuegos, Premio BAFTA de videojuegos por Mejor Audio y Premio de Honor del Gamelab 2018.

Pese a todo, y a que su figura ya no es lo imponente que una vez fue, sigue siendo una de las voces más autorizadas del sector, lo cual aprovecha con frecuencia para dar ánimos a todas esas chicas que quieren comenzar pero que no se atreven en un sector claramente masculino. En palabras de la propia Amy: “No te cuestiones a ti misma por ser mujer, confía en tus instintos”.