Por primera vez en la sección traemos a alguien que está en boca de todos debido a que recientemente ha aparecido en los periódicos de todo el mundo… y no por un motivo loable, precisamente. Aunque la vida y obra de nuestro protagonista sea realmente interesante, sus últimas apariciones manchan bastante un nombre que está tan ligado a la informática como lo están Bill Gates o Steve Jobs (aunque varios escalones por debajo). Hoy nos preguntamos quién es John Mcaffe, hombre del renacimiento y rock star del sector.

Las drogas, las armas y la política son las patas de una carrera profesional que tuvo como cenit la creación de unos de los antivirus más famosos e importantes de la historia. Porque sí, como suponías, John Mcaffe es el creador del antivirus McAfee, un programa que seguro más de uno lo habéis tenido durante años en vuestro ordenador. Sin más dilación, vamos con la sección semanal.

De Escocia a EE. UU.

El 18 de septiembre de 1945 nacía en Escocia John David McAfee, aunque su vida en las islas británicas fue breve, ya que de muy joven se mudó a Salem (Virginia, Estados Unidos). Y esto le marcó para el futuro.

Como ha explicado muchas veces ante los medios, de joven él y sus amigos en Salem se las ingeniaban para escapar de ese mundo aburrido y gris que les rodeaba, y para ello crearon un mundo de libertad en el bosque pegado a su ciudad (aunque nunca ha explicado en qué consistía ese lugar, pero imaginamos que casas en los árboles había, como buenos americanos).

[El pueblo de Salem, donde se crio y famoso por ser donde comenzó la quema de brujas]

Ya de chaval destacó por su ingenio -la verdad es que no todo el mundo monta un mundo imaginario en el bosque con sus amigos- y por su capacidad intelectual. Tras acabar la educación secundaria, John Mcaffe se metió a matemáticas en la universidad de Roanoke, donde terminó sus estudios en 1967.

Nada más terminar la NASA llamó a su puerta (os dije que era un genio) para que trabajara como programador en un plan de Estudios Espaciales en Nueva York. Eso sí, tan sólo duró dos años, ya que la vida le tenía preparadas unas cuantas sorpresas.

El antivirus McAfee, su gran obra

Fue ya en la década de los 80 cuando el excéntrico genio comenzó a interesarse por los virus, debido a que mientras trabajaba en Lockheed recibió una copia del famoso virus Brain. Este malware consiguió obsesionarlo tanto que a lo único que se dedicó durante meses fue a desarrollar un software que pudiera combatirlo.

Y como habéis intuido, este fue el principio de algo muy grande. Tras la experiencia, en 1987 John Mcaffe decidió montar una pequeña empresa (McAfee Associates, no se calentó mucho con el nombre) en la que él y unos pocos ingenieros más se dedicaban a lanzar antivirus bajo shareware, un sistema de distribución muy de moda en la época, el cual consistía en el uso libre y gratuito de los programas pero con limitaciones, para que así los clientes que quisieran utilizar todas las herramientas tuvieran que pagar por el producto.

En 1989 abandonó Lockheed para dedicarse por completo a su proyecto personal, el cual renombró como Network Associates para terminar llamándose, sencillamente, McAffe. Hablar del éxito empresarial que supuso para el sector informático es redundante, así que tan sólo destacaré que en 2010 la compañía Intel compró McAffe por la ingente cantidad de 6.000 millones de dólares.

La vida McAfee es de película

Cuando hablamos de quién es John McAffe lo que no cuesta es definirlo. Es un genio, es empresario, es emprendedor, es excéntrico y está un poco -muy- loco. Y ahora lo vais a entender.

Como antes os dije, el nombre de nuestro protagonista ha estado en todas las portadas durante estos días, ya que la justicia española lo ha arrestado en Barcelona mientras este intentaba huir a Estambul. ¿El motivo? Estados Unidos le acusa de evasión fiscal por valor de varios millones de dólares.

La cosa es que este suceso, que podría parecer el final de una carrera exitosa, es tan sólo una mota de polvo en una vida que te la podría firmar cualquier estrella de rock pasada de drogas.

[John McAfee hablando en el Politicon 2016 en Pasadena – Crédito: Wiki Commons]

Pongamos unos ejemplos. En los años 60, tras acabar su etapa universitaria, McAffe tuvo un mal viaje tras inhalar una ingente cantidad de psicotrópicos. Tardó días en recuperarse debido a que las alucinaciones no acababan de irse. Tras más de 40 años el creador del antivirus dice no haberse recuperado del todo.

Luego tenemos la etapa en la que alquiló una furgoneta para recorrerse todo México vendiendo joyas y drogas, que de algún sitio tenía que sacar el dinero para llenar el depósito y mantener su estilo de vida hippie.

Pero no podemos olvidarnos de cuando se mudó a Belice en 2008, asegurando que el Gobierno de Estados Unidos quería matarlo y que tenía que huir del país. Vivía rodeado de agentes de seguridad, mujeres y fiesta. Pero esta etapa terminó cuando su vecino acabó muerto con un disparo en la cabeza, ya que según John McAffe habían sido unos paramilitares que querían matarlo a él y que aprovecharían la muerte del vecino para trincarle a él. Esta historia acabó con el señor empresario arrestado y deportado en Guatemala.

Quién es John Mcaffe evasion de impuestos
[Su barba y su look descuidado es una de sus señas de identidad – Crédito: Wiki Commons]

También es de destacar su faceta política, ya que entró en la carrera por presidir el partido Libertario en las elecciones americanas de 2016 (en las que ganó Donald Trump). Y de nuevo ha hecho campaña para este 2020.

Y, para acabar, tenemos que en 2019 fue detenido -otra vez- en República Dominica, debido a que al atracar con su barco en el país encontraron los señores de aduanas unas cuantas drogas, armas y dinero en efectivo. Volvió a ser puesto en libertad a las semanas.

Sí, sé que suena a cuento, pero os prometo que todo esto es real. Y seguramente ahora entendáis mejor cómo puede ser que su arresto en Barcelona no sea más que otra piedra en su camino, una que sorteará como ha hecho cientos de veces antes.

La vida de John McAffe es igual a caos, pero con un montón de millones de euros bajo el brazo, lo que le ha permitido hacer todo tipo de locuras sin llegar a pisar la cárcel y sin haber sido asesinado en ninguno de estos viajes (de momento). John McAffe es la imagen perfecta de que un genio puede estar completamente loco.