Las matemáticas son mucho más que números y, por supuesto, mucho más que aquella amada u odiada asignatura del colegio. Es una disciplina con un lenguaje propio, posiblemente más universal que muchas lenguas. Sin embargo, solo algunos llegan a dominar ese lenguaje. Ese es el caso de Maryam Mirzajani, un auténtico prodigio de las matemáticas cuyo trabajo le valió el máximo galardón de la comunidad matemática internacional y ha iluminado el camino de futuras generaciones.

Nacida en Irán en 1977, Mirzajani fue una niña de imaginación infinita y una apasionada de la lectura. La que es hoy una de las mejores matemáticas de la historia soñaba con ser escritora hasta que en la escuela secundaria, y de la mano de una buena profesora, descubrió en los números un apasionante mundo. Ya desde aquel momento su talento para las matemáticas era indiscutible. De hecho, en su último año de instituto ganó la medalla de oro en matemáticas en la Olimpiada Nacional de Irán, un premio que la eximió de hacer el examen de ingreso a la universidad.

[Mirzajani en una conferencia en 2014. Fuente: Harvard Math]

Con las puertas de la universidad abiertas de par en par para su llegada, Mirzajani decidió estudiar Matemáticas en la Universidad de Tecnología de Sharif, en su Teherán natal. Durante esos años, la joven iraní no dejó de añadir medallas a su palmarés. Su primer oro en territorio nacional le otorgó una plaza en la Olimpiada Internacional de Matemáticas en Hong Kong, donde logró la mejor puntuación alcanzada jamás por un estudiante iraní hasta aquel momento: 41 puntos sobre 42, una marca que le valió el primer puesto y que mejoró al año siguiente, repitiendo la victoria, esta vez en Toronto en 1995, con una puntuación perfecta.

Tras graduarse en 1999, Mirzajani emigró a Estados Unidos para continuar con sus estudios en la Universidad de Harvard. Fue en ese país donde la matemática iraní desarrolló su carrera, trabajando como investigadora primero en el Instituto Clay de Matemáticas y en la Universidad de Princeton y después en la Universidad de Stanford.

Una mujer que hizo historia

Mirzajani se centró principalmente en sistemas dinámicos y geometría, especializándose en la comprensión de la simetría de las superficies. Analizó las denominadas “superficies de Riemann”, que incluyen objetos similares a una esfera o a una rosquilla, y descubrió la forma de calcular el volumen de objetos con superficie hiperbólica.

[ Mirzajani con su hija en brazos en la entrega de la Medalla Field. Fuente: Wikipedia ]

Su investigación más célebre aborda el “problema de los billares”, un problema matemático que estudia el movimiento de una bola en una mesa de billar. Por este trabajo la Unión Matemática Internacional le concedió en 2014 la Medalla Fields, el Nobel de las Matemáticas. Este galardón, que es el máximo reconocimiento en la disciplina y recibe su nombre del matemático canadiense John Charles Fields, se concede cada cuatro años a matemáticos que no superen los 40 años. Mirzajani fue la primera mujer en conseguirlo, y de momento la única.

En la ceremonia de entrega, el también matemático Jordan Ellenberg explicó así la investigación de Mirzajani: “Ella considera no sólo una mesa de billar, sino el universo de todas las mesas de billar posibles. Y el tipo de dinámica que ella estudia no se refiere directamente al movimiento de las bolas en la mesa, sino a una transformación de la propia mesa, que cambia su forma de una manera gobernada por reglas”. Con esto, la matemática iraní consiguió combinar la dinámica y la geometría.

Mirzajani, que tenía la costumbre de dibujar garabatos para centrarse en los problemas matemáticos, declaró en más de una ocasión que para ella la resolución de problemas era como intentar salir de una jungla utilizando trucos nuevos, ir abriéndose un sendero a base de ingenio. Ella y sus investigaciones abrieron, precisamente, un nuevo camino a las generaciones siguientes, no solo en cuanto a los campos de estudio, sino también como referente. Llegó a ser incluida por la revista Nature entre los diez científicos más influyentes del mundo en 2014.

[ Portada del cuento “La ingeniosa Maryam Mirzakhani” ]

La investigadora y profesora iraní murió en 2017 a causa de un cáncer de mama, una noticia que conmocionó a la comunidad científica y a su país de origen, hasta tal punto que algunos periódicos e incluso el propio presidente iraní Hassan Rouhani publicaron imágenes suyas sin velo, algo nada habitual en la prensa del país, donde el velo es una prenda obligatoria para las mujeres.

Sin embargo, su nombre sigue estando muy presente. Desde el año pasado, la Fundación del Premio Breakthrough otorga anualmente el Premio Maryam Mirzajani Nuevas Fronteras a mujeres mujeres sobresalientes en el campo de las matemáticas, porque ella fue la primera mujer en ser galardonada con la Medalla Fields, pero no será la última.