Este año pandémico ha servido para una cosa, que todas las aplicaciones digitales enfocadas al trabajo se hayan revalorizado. Lo vimos con Zoom, la cual pasó de 60 a 550 dólares la acción en cuestión de 6 meses, lo vemos con Discord tras recibir una nueva inversión de 100 millones de dólares en julio, y nos lo ha confirmado la compra de Slack en uno de los movimientos más caros de la industria.

Por si no conocéis Slack (no sé en qué cueva lleváis metidos los últimos 2 años), esta aplicación es una de las más utilizadas dentro del ámbito profesional porque ayuda a tener en contacto a un gran número de trabajadores y de ordenar los temas y proyectos a tratar. Se pueden hacer hilos, se pueden crear grupos específicos, se puede integrar todo tipo de bots… la verdad es que es una app realmente completa.

Y, como siempre pasa en este mundo capitalista, si triunfas vales dinero y si te lo curras pagan mucho por comprarte. Y eso es exactamente lo que ha acabado pasando entre Slack y Salesforce tras meses de negociaciones y ofertas.

Al final lo que ha sucedido es que Salesforce, uno de los gigantes de la computación en la nube a nivel empresarial, ha adquirido Slack por la friolera de 27.700 millones de dólares, convirtiéndose así en su mayor compra de la historia y en una de las más importantes del sector en los últimos años.

Según el acuerdo, los accionistas de Slack recibirán 26,79 dólares en efectivo por cada acción y 0,0776 acciones ordinarias de Salesforce basándose en el precio al cierre de las acciones ordinarias de Salesforce el 30 de noviembre de 2020.

Slack, que nació allá por 2009, ha conseguido estos años grandes hitos, como por ejemplo conseguir 12 millones de usuarios activos al día y competir de tú a tú con Microsoft y sus soluciones (Microsoft Teams). Ahora, con un valor en el mercado de 25.000 millones de dólares, el CEO de Slack y cofundador de Flickr, Stewart Butterfield, se congratula por el enorme y exitoso viaje que han tenido.

El mercado americano castiga los monopolios, pero a veces la única forma de sobrevivir es uniéndose, y con Oracle y Microsoft en la lucha la cosa cobra sentido.