Este ‘antifaz del sueño’ cuesta más que cualquiera de los que te has puesto antes, pero si te dicen que con $400 solucionarás tus problemas de insomnio durante el resto de tu vida seguro que estás dispuesto a pagarlo.

Sana Health es la empresa que está detrás de este wearable que permite al usuario quedarse dormido en tan solo 10 minutos. 

Richard Handbury, CEO de Sana Health, sufrió un terrible accidente de coche cuando tenía 19 años en el que se rompió la espalda y quedó paralítico. Las consecuencias de su parálisis no son solo físicas, pues los nervios dañados le provocan un dolor intenso que le impiden dormir bien.

El empresario comenzó a trabajar en esta tecnología como una solución a su propio dolor crónico y los problemas relacionados con el sueño. Handbury se ha pasado veinte años investigando el insomnio para ayudar a las personas a dormir mejor.

¿Cómo funciona el antifaz Sana?

Además de bloquear la luz también la usan como herramienta. Las gafas emiten pulsos de luz y sonido al comienzo de cada uso, donde el usuario es consciente hasta que se queda dormido. Las gafas miden aspectos como el pulso del paciente o la respiración y personaliza las señales en respuesta a la biometría del individuo, cambiando los patrones de luz y sonido, e incluso apagándolos por completo.

Las gafas deben ser entrenadas inicialmente en los primeros usos. Tras haberlas probado 4 veces, los usuarios pueden llegar a quedarse dormidos dentro de los diez primeros minutos y, lo más importante, llegar a dormir toda la noche.

Este antifaz no sólo cura el insomnio y otros problemas de sueño, sino que también ayuda a dormir más profundamente y, por tanto, a descansar más en menos tiempo.

La eficacia de las gafas en las primeras pruebas ha llevado a Sana Health a perseguir una clasificación como un dispositivo médico de la FDA en los EE.UU y llegará a las tiendas a partir de mayo de 2018.