En ocasiones los wearables pueden ser incómodos o molestos. Ahora, un equipo de científicos ha creado uno súper-delgado que puede grabar datos a través de la piel. Gracias a este diseño, nos olvidaríamos de que lo llevamos puesto; una alternativa ideal para la supervisión médica a largo plazo.

La mayoría de estos elementos suelen ser de plástico; un material a menudo rígido y poco transpirable. En un artículo publicado hoy en la revista Nature Nanotechnology, un equipo de científicos japoneses ha demostrado la funcionalidad de un sensor transpirable para el desarrollo de dispositivos de piel no invasiva que controlan la salud de una persona durante largos períodos de tiempo. 

Para el nuevo electrodo utilizaron mallas nanométricas que contienen un polímero soluble en agua, alcohol polivinílico (PVA) y una capa de oro: todos los materiales que se consideran seguros y biocompatibles. El dispositivo se puede aplicar rociando una pequeña cantidad de agua, que disuelve las nanofibras de PVA y le permite pegarse fácilmente a la piel.

El experimento se llevó a cabo en 20 participantes que, lo usaron sobre su piel durante una semana sin ningún tipo de problema; no pica, no irrita y no se rompe.

Foto: Takao Someya Group, Universidad de Tokyo

Estos dispositivos podrían tener múltiples usos (controlar un teléfono, convertir la piel en una pantalla táctil, etc.) pero para lo que de verdad son útiles e para monitorizar la salud; una prioridad. La facilidad y comodidad de uso permitiría eliminar los electrodos en la piel para estudios puntuales y, mucho más útil, para pacientes a los que hay que monitorizar constantemente.

El líder del proyecto, Prof Takao Someya, dijo: “Será posible monitorizar los signos vitales de los pacientes sin causar estrés o molestias.”

Alcohol polivinílico y oro

El alcohol polivinílico es el material utilizado para crear la malla (usado de forma común para lentes de contacto y cartílago artificial). Los científicos utilizaron la fuerza eléctrica para crear hilos cargados del material (electrospinning). Los hilos fueron revestidos en oro para que mejorara su conductividad.

La forma de colocarlo es ponerlo sobre la mano (en este caso) y rociar un poco de agua. El alcohol de polivinilo desaparece, pero los hilos de oro permanecen ahí. Se pueden usar para alimentar una luz LED o transmitir datos a un ordenador portátil, por ejemplo.

Pero como cuando se gana también se pierde, estos sensores al ser tan cómodos, también son muy delicados, y su mayor problema es que no son duraderos a largo plazo. Pero lo que sí está claro es que, al menos de momento, servirá para sustituir algunos wearables feos e incómodos. Lo demás, es cuestión de tiempo.