Las nuevas tecnologías han conseguido que toda nuestra información viaje a través de la red. Lo que nos gusta, lo que queremos comprar, nuestros planes del fin de semana e, incluso, nuestros pensamientos y comentarios más íntimos. Toda esta información ha pasado de nuestros diarios y cartas a poblar todos nuestros correos electrónicos y conversaciones de WhatsApp. Todo lo que pensamos lo acabamos escribiendo en alguna aplicación y mandándoselo a alguien. Y por ello nuestra seguridad en las conversaciones es tan importante en pleno siglo XXI.

Justo hace unos pocos días hablábamos de WhatsApp y comentábamos que la propia App tenía un protocolo de cifrado de mensajes de extremo a extremo que consigue que nuestras conversaciones sean privadas, pudiéndolas leer tan sólo el emisor y el emisario. Ni siquiera la empresa tiene acceso, ya que sólo tu contacto y tú tenéis las claves para descifrar lo que decís. Y esta característica es la opción predeterminada de la aplicación desde 2016.

La cosa es que quien creó ese cifrado de seguridad no fue WhatsApp, sino Open Whisper, ya que ellos son los dueños de Signal, el protocolo de mensajería encriptada que utilizan las grandes empresas. Para los expertos, la mejor tecnología de cifrado del momento.

Pues bien, como hoy la cosa de seguridad, y gracias a un muy interesante post que han publicado en Wired, lo que queremos es presentaros la aplicación de Signal, que no es otra cosa que una app propia de Signal Messenger LLC (que es como ahora se llama Open Whisper) y que su mayor virtud es la seguridad de sus conversaciones.

Signal, como aplicación, ofrece servicio de mensajería directa y en grupo, así como videollamadas. Es decir, es muy similar a WhatsApp o Telegram. ¿La diferencia? Que Signal es la única app que la propia Comisión Europea aconseja a su personal utilizar.

Pese a que WhatsApp utiliza la tecnología de Signal, la ventaja que tiene la app de los creadores del protocolo de cifrado es que a ella le llegan siempre antes las actualizaciones, por lo que está más preparada ante ataques externos.

Por ejemplo, tenemos la opción de que los mensajes se eliminen de forma automática pasado un tiempo es algo que ya llegó en 2016 y que en WhatsApp aún está en beta; o que haya un teclado de incógnito para Android, el cual evita que Gboard envíe el historial de escritura de vuelta a Google, algo que les permite a los de Mountan View saber qué hemos escrito.

Entre las ventajas que encontramos podemos contar que los clientes oficiales para ordenador de Signal son más numerosos que los de WhatsApp, teniendo por ejemplo uno para Linux, un sistema operativo muy usado, sobre todo entre programadores e ingenieros.

También tenemos que Signal es de código abierto (Open Source, como se conoce en el argot), por lo que hay miles de personas probando y revisando su código. Y, ¿qué tiene esto de bueno? Que de esta forma sus creadores están recibiendo continuamente comentarios y mensajes de los usuarios con consejos, aportaciones y, lo más importante, con avisos de seguridad cuando encuentran una falla que es posible de explotar por parte de los piratas informáticos. Y sí, por si os lo estabais preguntando, WhatsApp es código cerrado y privado.

La verdad es que, una vez que repasamos todos los puntos a su favor, la aplicación Signal se muestra como firme candidata a sustituir a WhatsApp como app de mensajería instantanea en nuestros smartphones, si bien el problema será, como siempre, la cantidad de gente de nuestro entorno que la utilice.

Desde que el escándalo de Cambridge Analytica salpicara a Facebook, las dudas sobre su seguridad son algo que no nos podemos tomar a la ligera. Y, si bien el crifado de WhatsApp es bueno, nunca está de más tener alternativas que apuestan por la seguridad y la privacidad.