Cada año, Qualcomm lanza al mercado una serie de procesadores para móviles. Generalmente uno para la gama más alta (800) y varios para las gamas medias (600 y 700) y bajas (400 y antaño 200). Sin embargo, en este 2021, los creadores de Snapdragon han tomado un camino que había dejado a un lado hace ya más de 5 años.

Mucha potencia, menos precio

El procesador del que hablamos hoy no tiene mucho que envidiarle al tope de gama de este año, el Snapdragon 888. Así pues podemos esperar lo mejor.

Este nuevo procesador, al igual que su hermano mayor, cuenta con 8 núcleos con uno de ellos, el de más alto rendimiento alcanza 3.2GHz. Es compatible con hasta 16GB de RAM, Wifi 6, pantallas de 120Hz a 1440p y, por supuesto, compatible con 5G.

Snapdragon 870 5G

En términos de números, es muy similar al 865+ del año pasado, la versión vitaminada del 865 para la segunda mitad del año, aunque el Snapdragon 870 5G es más potente, aunque se queda algo por detrás del 888.

Esto no pasaba desde 2015 con el 808, y aquello fue bien

En 2015 Qualcomm lanzó su Snapdragon 808, (no relacionado con el sintetizador de Denon), y que nos permitió ver dispositivos de quasi-gama alta a precios más contenidos como el LG G4 o el Xiaomi Mi 4C.

Si bien la gama media ha ido escalando mucho en rendimiento a lo largo de los años, siempre ha habido una diferencia de potencia notable entre los 600 y los 700, y los procesadores de la gama alta, los 800, especialmente en juegos y renderizado de video.

Es por eso que disponer de un segundo procesador de alta potencia para este 2021 debería permitirnos ver muy buenos cacharros con un precio más reducido. Quién sabe, lo mismo es la excusa perfecta para que Google mande a los Pixel de vuelta a la gama más alta.

Más opciones siempre son buenas para nosotros los consumidores, y más aún cuando tienen la intención de ofrecernos rendimiento alto a un bajo precio.