¿Eres de los que no podría vivir sin ese altavoz que te acompaña a todas partes y que ha amenizado más fiestas que Los del Río? ¿O eres de esos que no se quitan los cascos ni para hacer la compra y son poseídos por el espíritu de Beyoncé en la cola del súper? ¿Por qué tener que elegir? La empresa israelí Noveto Systems ha creado un dispositivo basado en el sound beaming, una tecnología que junta lo mejor de los dos mundos: la música suena en tu cabeza sin necesidad de auriculares.

¿Cómo es eso posible? Brujerías de la física. El sound beaming consiste, en primer lugar, en rastrear la posición de los oídos en tiempo real a través de un módulo de detección 3D. Una vez localizados, lo que hace es enviar ondas ultrasónicas para colocar el sonido justamente en ese punto. De esta forma, se crean sendas bolsas de sonido alrededor de los oídos del usuario en las que lo que se escuchan son ondas acústicas normales.  

Al enviar el sonido directamente a los oídos se evita que cualquier otra persona lo escuche, pero también se consigue una mayor calidad. Esto se debe a que las ondas no chocan contra superficies sólidas –como el suelo o el techo–. De este modo, se evita la refracción, un fenómeno que se refiere a la desviación que sufren las ondas cuando pasan de un medio a otro distinto.

El CEO de Noveto Systems, Christophe Ramstein, confiesa que la primera vez que probó esta tecnología del sound beaming se preguntó cuál era la diferencia con los sistemas convencionales. “Pensaba: ‘sí, pero ¿es lo mismo con los auriculares?’. No, porque es como si tuviera la libertad de hacer lo que quiero hacer. Y tengo estos sonidos sonando en mi cabeza como si algo estuviera pasando aquí [en su cabeza]”, intenta explicar Ramstein.

Las bolsas alrededor de las orejas hacen que el sonido parezca estar dentro del oído, pero también encima, debajo, delante y detrás. De hecho, el sound beaming se basa en el sonido 3D, por lo que, además de en estéreo, se puede escuchar también en un modo espacial 3D que crea un sonido de 360 grados alrededor del oyente. Sin embargo, un contra –o un pro según se mire- es que, como no requiere el uso de auriculares, los sonidos del lugar donde nos encontremos se sigue escuchando al mismo tiempo.

El altavoz diseñado por Noveto Systems, y lanzado el viernes pasado, es el primer dispositivo de escritorio que utiliza el sound beaming. Pese a su apariencia convencional, solo el usuario puede escuchar su sonido y ofrece dos opciones: que el sonido siga al oyente cuando mueve la cabeza o bien que se envíe a un punto fijo, de manera que, si el oyente se aparta, no escucha nada. La empresa trabaja ahora en un modelo más reducido y accesible para que esta innovadora tecnología transforme por completo nuestra forma de escuchar.