Pese a que parece que el mundo se ha parado por culpa del coronavirus, las misiones referidas al espacio (como ya vimos la semana pasada) no han cambiado su calendario. Debe que ser que los cohetes no entienden de pandemias.

Eso sí, ahora la noticia que nos ocupa no es tan bélica como la de Rusia y sus misiles, sino que se trata de uno de los proyectos más ambiciosos de SpaceX, el que quiere dar internet vía satélite a todo el mundo.

El proyecto se llama Starlink y la gente de Elon Musk lleva años trabajando en él, y los que quedan para completar la misión. De los 12.000 satélites que necesitan poner en órbita para dar una cobertura completa a lo largo y ancho del planeta, SpaceX ya ha conseguido desplegar 420 si sumamos los 60 que ayer lanzaron -con éxito- al espacio.

En este séptimo lanzamiento, la compañía ha vuelto a utilizar su cohete Falcon 9 y, ahora sí, ha podido aterrizar con éxito en el mar en el barco -sin tripulación- que le esperaba. Y decimos que “ahora sí” ya que los dos intentos previos no salieron muy bien o, lo que es lo mismo, no se consiguió recuperar el cohete.

Según leemos en The Verge el propio Elon Musk, director general de SpaceX, dijo que la compañía tan sólo necesita unos 400 satélites para proporcionar una “capacidad operativa inicial” y luego 800 satélites para aumentarla hasta “capacidades operativas significativas”. Es decir, que después del lanzamiento de ayer, SpaceX ya tiene el número mínimo de naves espaciales necesarias para iniciar Starlink.

SpaceX será la encargada de suministrar a la nueva estación espacial lunar

Si todo va según lo planeado, en SpaceX tienen previsto lanzar una cobertura parcial en Canadá y la zona norte de EEUU en algún momento de este año y, para el año 2021, ampliar a la cobertura mundial.

Una vez realizada con éxito esta misión, el próximo vuelo de SpaceX será junto a la NASA el próximo 27 de mayo. Como antes os dijimos, los planes espaciales no se paran, por mucha pandemia que haya. El viaje a las estrellas no puede esperar.