Hemos pasado de no ver un lanzamiento a tener programado al menos uno a la semana. Antes, a los amantes del espacio nos tocaba contentarnos con mirar el calendario y ver que en 30 años se lanzaría un cohete. Desde que entró SpaceX y se liberalizó el sector esto ha cambiado, para siempre (y parece que para bien).

¿Y por qué digo esto? Pues porque Elon Musk está hasta en la sopa, ya que de nuevo lo tenemos en portada debido a que su empresa, SpaceX, ha ganado el concurso de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA), para construir los satélites antimisiles que el Gobierno quiere en el espacio en un plazo de dos años.

[De cuando la NASA era quien enviaba cohetes al espacio – Crédito: Unplash]

El contrato que han ganado consiste en una partida presupuestaria de 149 millones de dólares, los cuales tendrán que financiar el desarrollo y construcción de varios satélites antimisiles. ¿Su misión? Ser capaz de rastrear y dar alertas tempranas de lanzamientos de misiles hipersónicos en cualquier parte del mundo.

Estos satélites compondrán el Tramo 0 de la capa de rastreo de la SDA, la cual está diseñada para proporcionar el rastreo de misiles para el Departamento de Defensa desde el espacio utilizando sensores infrarrojos. SpaceX, junto a otra empresa llamada L3 Harris, fabricará ocho satélites que serán entregados al Departamento de Defensa (serán los primeros satélites de una constelación ya diseñada y planea ser bastante grande).

Tal y como explican en The Verge, esta capa de seguimiento trabajará junto a la capa de transporte, otra constelación prevista de entre 300 y 500 satélites que proporcionará “datos militares de baja latencia y conectividad en todo el mundo” a los activos militares. Ambas capas serán capaces de comunicarse entre sí a través de enlaces intersatelitales. De esta manera, cualquier dato que los sensores capten en la capa de seguimiento podrá ser difundido rápidamente al personal en tierra.

[Imagen de archivo de un lanzamiento ruso – Crédito: Unplash]

Con este proyecto, SpaceX ha ganado por primera vez un contrato del Departamento de Defensa, y se debe a que el diseño de sus satélites -muy similares a los que están usando para Starlink– convenció a las altas esferas por haber sido ya puestos en órbita y por demostrar que funcionan (Elon Musk quiere tener 12.000 de estos satélites de banda ancha alrededor de la Tierra en unos pocos años).

La Agencia de Desarrollo Espacial ha puesto de fecha límite finales de 2022 para que se entreguen y se lancen estos satélites antimisiles. Está claro que los amantes del espacio estamos de enhorabuena, aunque sea en forma de lanzamientos casi diarios, ya si eso otro día hablamos sobre lo de tener miles de satélites militares dando vueltas sobre nuestras cabezas.