Los amantes de los simuladores de vuelo deben estar de enhorabuena, ya que si bien han pasado años vagando por el desierto en apenas dos meses han recibido en sus bibliotecas dos juegos perfectos para pasar horas a los mandos. Para los puristas de la aviación el lanzamiento más esperado de este 2020 era el Microsoft Flight Simulator; y para los pilotos espaciales frustrados el estreno estrella era el Star Wars: Squadrons.

Yo, como amante del universo Star Wars, estaba ante una encrucijada: me apasionan las aventuras de Luke, Han y Leia, pero en contra los juegos de aviones/naves me aburren sobremanera. Entonces, ¿qué pesaría más en mi experiencia con Squadrons? Sé que no soy el público objetivo de estos juegos, pero a veces en la vida hay que tirarse a la piscina.

Como un capítulo de Star Wars Rebels

Esa frase se me grabó en la cabeza cuando el otro día me echaba una partida al multijugador con unos amigos que son auténticos fanáticos de Star Wars. Esta afirmación venía a colación de la pregunta “¿qué os ha parecido el modo campaña del juego?”. Y es que es eso, un planteamiento ligero y poco arriesgado, pese a situarse en una época bastante interesante de la historia.

Concretamente hablamos de los años finales del Imperio, tras la batalla de Endor, porque pese a haber sido vencidos las tropas imperiales aún tenían poder para dar el follón por la galaxia.

En este modo campaña lo más novedoso es que encarnamos a dos personajes, anónimos, y que pertenecen a los dos bandos. Es decir, llevaremos un piloto de la República y a otro del Imperio, enfrentando las dos visiones y las motivaciones de cada uno. No arriesgan, pero resulta interesante.

La campaña es realmente corta (unas 6 horas), y se nota que está creada con cariño, pero sin demasiado esfuerzo. Da un plus para aquellos que lleguen por el universo Star Wars pero tampoco es imperdible.

Esto debe ser como pilotar de verdad

Nunca sabremos cómo es pilotar un caza rebelde por el espacio, pero todos nos lo hemos imaginado alguna vez. Y Star Wars: Squadrons consigue darnos exactamente esa sensación que tantas veces hemos recreado siendo chiquillos frente a la televisión.

Pilotar las naves es sencillo (no es un simulador) pero con profundidad. Podemos tirar sólo de cuadro de instrumentos (radar, energía, escudos, munición, estado de la nave, contramedidas), podemos pasar de mandar la energía de los escudos a los cañones principales, controlar la velocidad para hacer el viraje perfecto… Jugar a Squadrons es fácil bastante, pero cuando tienes a un buen piloto delante se nota.

Si bien jugar con teclado y ratón es horroroso, con mando va todo bastante bien y con joystick de vuelo me han asegurado que toda una delicia (de ahí a que en medio mundo estén agotados), además de que algo de ventaja sí parecen tener o al menos esa es la sensación desde fuera (y cosa que me parecería normal, que para algo es un controlador de uso exclusivo de estos juegos).

Cuando vemos las películas la sensación es que pilotar un X-Wing o un T-Fighter es sencillo y divertido, y con la mano en el corazón os aseguro que así es. El juego no ha gozado del presupuesto que tienen los Battlefront, pero eso no ha sido impedimento para clavarlo a los mandos.

Conclusiones Star Wars: Squadrons

Esto es un juego que, si no fuera porque es de Star Wars y está EA detrás, tildaríamos de indie. Porque lo parece. Tiene poco contenido, la historia no se moja y es realmente corta, pese a estar hecha con cariño, apenas hay modos de juegos y no hay planes de contenido postlanzamiento.

Es un juego menor dentro de la saga, pero es un buen juego. Lo que hace, lo que pretende -pilotar naves- lo consigue, y poco más le podemos pedir a un juego que llevábamos esperando 27 años (ha pasado mucho tiempo desde el mítico Star Wars: X-Wing) y que tan sólo tenía la misión de hacernos felices poniéndonos a los mandos de una nave.

Ha salido con precio reducido, consciente de su situación y de lo que ofrecen, y esto lo hace aún más recomendable para aquellos que disfruten de los simuladores (no es de los complicados ni para puristas, pero sabrán sacarle el jugo) o para los que amen el universo Star Wars. Pero aun así hay que entender que no es un juego para todo el mundo porque está dirigido a un nicho bastante pequeño de jugadores.

¿Lo bueno? Que lo sabe y está orgulloso, y eso se nota en cuanto nos matamos en nuestra nave listos a destruir a esa escoria rebelde.