Por el 35 aniversario de Mario Bros la buena gente de Nintendo ha decidido montar un pequeño Direct para anunciar todo lo que tienen planeado para el icónico personaje (el cual es mayor que muchos de los que estamos en esta revista) en los próximos meses. Por cierto, gracias Miyamoto por crear a este maravilloso fontanero.

Pues bien, entre todo lo anunciado lo que más me ha llamado la atención es el Super Mario 3D All-Stars, que es una colección de tres juegos míticos (Super Mario 64, Super Mario Sunshine y Super Mario Galaxy) que llegarán retocados a Nintendo Switch, con una leve mejora de gráficos y poco más. Esta noticia, de primeras, me ha vuelto loco. Pero conforme pasaban los minutos esa ilusión se ha convertido en decepción. Y voy a explicar por qué.

Primero

La colección de estos tres juegos está muy bien elegida, ahí no nos podemos quejar aunque lo suyo es que hubiesen metido el Super Mario Galaxy 2, ya que es secuela directa del primero. Pero eso ya son quejas menores (aunque lícitas).

El problema es el port que han hecho, ya que con la excusa de mantener la esencia no han tocado nada. Y cuando digo nada es que lo único que se aprecia es un aumento (menor) de la resolución. Y no sabemos si van a 30 FPS o si lo han subido a los gloriosos 60 FPS (que sí tenía el Galaxy pero no el Super Mario 64 y el Super Mario Sunshine), ya que no han dicho nada en el vídeo promocional. Y, tened claro, que si lo hubiesen tocado lo habrían dicho, ya que sería una mejora sustancial.

Con este remaster (si es que podemos llamarlo así) lo único que nos queda es pensar que Nintendo se ha visto obligada a lanzar esta colección por el mero hecho de vender más juegos de cara a final de año para sus cuentas, porque demuestra una falta de mimo que a mí me ha descolocado, y más cuando Super Mario 64 es el juego de mi infancia y -posiblemente- el responsable que hoy esté en este medio escribiendo sobre videojuegos.

Y segundo

La forma de vender el pack de tres juegos. Y esto creo que me indigna incluso más que lo del port, ya que lo que van a hacer me parece un despropósito por varios motivos. En primer lugar porque la tirada en físico del juego va a ser limitada, con una sola tirada, una vez que se acaben ya no se harán más. ¿Y qué tiene esto de malo? La especulación brutal que vamos a ver a los pocos meses, cosa que ya vimos con la NES Mini y que es endémico de las tiradas cortas. Hacer un juego físico de estos tres juegos a 60 euros -que es lo que cuesta de precio oficial- es un filón de ganancias para Nintendo ya que pesan tan poco estos títulos que la empresa nipona puede ahorrar bastante en los cartuchos, el elemento más caro del físico hoy día.

[La portada es una preciosidad y las ganas de jugarlo son reales]

Y en segundo lugar tenemos que la venta del formato digital es temporal, ya que dejarán de venderla el 31 de marzo de 2021. ¿Por qué? Osea, desde cuando una edición digital tiene tiempo de compra. La única explicación que le veo es que Nintendo pretenda vender pasada esta fecha los juegos por separado (a un mayor precio, claro), consiguiendo a sí no hacerse competencia así misma. Si lo de la tirada física me parecía doloroso esto de la digital ya es de no creérselo.

Nintendo ha hecho felices a millones de jugadores con el anuncio del Super Mario 3D All-Stars, porque todos queríamos rememorar viejos tiempos en la Nintendo Switch, pero lo que han hecho con este pack es algo que no consigo comprender.

Ay… qué difícil es quererte a veces, Nintendo.