Pese a que los medios sólo hablamos de Bitcoins, de Ethereum y, muy de vez en cuando, de Libra, el mundo de las criptomonedas es mucho más grande de lo que parece. El dinero basado en el blockchain es, para muchos, el futuro -e incluso el presente-, pero la realidad es que si vemos las noticias podemos observar cómo el sistema económico mundial sigue recelando de estas criptodivisas.

No hace mucho vimos como un gigante como Facebook se estaba quedando sin apoyos con Libra, su criptomoneda que tanto prometía en un principio. Y esto ya nos tenías que servir de aviso de que el sector no es una lugar afable y estable, sino todo lo contrario. Lo que tienen de seguras las transacciones lo tienen de futuro incierto, podría decirse.

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Y es por eso que la noticia que hoy nos llega no nos pilla a nadie de nuevas y es, en verdad, algo que se veía venir desde hace ya unos años. Hablamos, concretamente, de Telegram Open Network (conocida por sus siglas TON), un servicio basado en Ethereum que fue creada por Nikolái Dúrov y que formaba parte de Telegram como filial. El nombre de su criptomoneda era Gram.

Tras muchos problemas con la SEC (que es como se conoce a la Comisión de Bolsa y Valores​​ de Estados Unidos) la dirección de Telegram, o más concretamente Pavel Durov, fundador y CEO de la empresa rusa, ha anunciado que “la relación entre Telegram y TON ha terminado”, y que si vemos en internet sitios que anuncian sus servicios conjuntos que no nos los creamos.

Después de que el pasado octubre la SEC ordenase a Telegram que detuviera las ventas de su criptodivisa Gram después de no haber registrado una venta anticipada de 1.700 millones de dólares las cosas se pusieron realmente feas para la supervivencia de la moneda.

Y fue ayer, 12 de mayo, cuando el CEO de Telegram anunció que la vida de TON había llegado a su fin. Entre las quejas de que el SEC pudiera regular la venta de criptomonedas incluso fuera de sus fronteras (no olvidar que este organismo es estadounidense, no internacional), Pavel Durov terminó diciendo que: “Esta batalla puede ser la más importante de nuestra generación. Y esperamos que tengáis éxito donde nosotros hemos fracasado.”

Otro capítulo más de la corta vida de las criptomonedas… y la historia nos dice que no será el último.