Seguramente os suene el nombre de Tencent, ya que es una de las empresas más importantes del mundo que tiene presencia en casi todos los sectores. Cine, videojuegos, internet, constructoras… los negocios que maneja esta multinacional china dio unos ingresos de 53 mil millones de dólares el pasado año, para que os hagáis una idea.

Y ahora, con los números sobre la mesa, es más fácil entender cómo es posible que una empresa pueda embarcarse en una empresa tan gigantesca y costosa como es: construir su propia ciudad llamada Net City.

Sí, aunque suene increíble, Tencent ha comenzado los preparativos que darán como resultado una de las ciudades más modernas, futuristas y autosuficientes jamás creadas. El emplazamiento elegido es la metrópolis de Shenzhen (China) y pretende ser un ejemplo para el resto del mundo.

[Imágenes conceptuales de Net City. Crédito: NBBJ]

Lo que tienen planeado en Tencent es hacer una ciudad (Net City) dentro de otra ciudad (Shezhen), ya que esta ocupará un tramo de tierra recuperada que sobresale del estuario del río la Perlas. La urbe está diseñada para albergar a una población de 80.000 personas y su misión será dar cobijo a los trabajadores de la compañía con oficinas, casas, escuelas, negocios…

Aunque la idea es que la ciudad inteligente y futurista esté enfocada en Tencent y su gente, lo que quiere la empresa estadounidense que está detrás de todo esto, NBBJ, es que Net City sea tan impresionante y atractiva que genere turismo y no sólo proveniente de Shenzhen, sino de todo el mundo.

La ciudad tendrá 2 millones de metros cuadrados y está pensada para los peatones, con conexiones a pie a todos sitios, espacios verdes y vehículo autónomos. Como podéis observar en las imágenes el objetivo es convertirse en una ciudad del futuro.

[Imágenes conceptuales de Net City. Crédito: NBBJ]

Jonathan Ward, socio de diseño en la constructora NBBJ, dice en un artículo de la CNN que su “principal objetivo era proporcionar un lugar donde la innovación pueda realmente florecer”.

Un paseo marítimo, placas solares en los tejados, reutilización de las aguas residuales y otras medidas más por el estilo quieren conseguir que Net City sea considerada como una de las ciudades más eficientes e innovadoras del mundo. Pero a su vez presenta una vertiente un tanto oscura: la difuminación de las líneas entre el trabajo y la vida privada.

La idea de Tencent es que sus trabajadores sean felices en su ciudad y que la urbe tenga de todo para que no necesiten salir de ella, algo que puede parecer muy inteligente hasta que nos ponemos en la piel del trabajador, el cual puede acabar sintiéndose encerrado en una especie de oficina gigante. Sin duda las barreras en este punto se difuminan, dándole un aspecto mucho más siniestro del que en un principio tenía.

[Imágenes conceptuales de Net City. Crédito: NBBJ]

Pero esta no es la primera vez que una empresa privada quiere montarse su propia ciudad. Si miramos el historial tenemos los casos de una filial de Google -Sidewalk Labs- que intentó hacer lo mismo en Toronto (el coronavirus lo impidió) hace unos meses; y de Toyota, que anunció a principios de año sus planes para crear la “Ciudad Tejida” en las faldas del Monte Fuji, donde quieren probar vehículos autónomos, tecnología inteligente y vida asistida por robots.

Net City empezará a construir a final de año y sus responsables aseguran que en siete años estará. El futuro era esto.