Este 2021 va a ser tan duro -o más- que 2020 en cuanto a videojuegos se refiere, por eso cada lanzamiento que nos llega se mira con lupa y se sobredimensiona. Y, posiblemente sea esto, lo que tan mal le ha sentado a The Medium.

Este juego, desarrollado por Bloober Team, es el primer exclusivo de nueva generación de Xbox, llegando tan sólo a Xbox Series S, Xbox Series X y Windows (PC, vamos). Y muchos lo catalogaron como el primer gran exclusivo, pese a dejarse claro que no era un buque insignia, ni mucho menos.

Pues bien, por aquí nos lo hemos acabado y por ende vamos a analizarlo. Tranquilos, será breve.

Una historia bien contada e interesante

Como si de una película sueca de misterio, policías y crímenes se tratase, The Medium va llevando la trama a través de notas, grabaciones, y recuerdos revividos. Sí, pocas conversaciones tendremos con otros seres humanos, porque aquí encarnamos a una médium (como su propio nombre indica) y como tal lo suyo es relacionarse con gente muerta.

Un hotel abandonado, una masacre no explicada, un padre fallecido y una serie de personajes atormentados. La historia de The Medium necesita ser explicada lo mínimo para conseguir sorprender y enganchar, así que hasta aquí hablaré. Lo que necesitáis saber: es lo mejor del juego, de lejos.

Jugabilidad indigna para un estudio con experiencia

Lo peor que tiene el juego, sin embargo, es la parte de la jugabilidad. Y esto es un crimen capital en el año en el que estamos y siendo Bloober Team un estudio con varios juegos a sus espaldas: Layers of Fear, Observer. Blair Witch, etc.

Como jugadores lo único que hacemos durante las 8 horas que dura el título es andar -a veces correr, algo que está realmente mal llevado-, coger infinidad de objetos para que alguno nos cuente algo de la historia y, de vez en cuando, reconstruir recuerdos con una mecánica que consiste en girar los joysticks. Nada más. Y la verdad es que esta escasa interacción consigue que te aburras en la primera hora de juego.

Y claro, si a esto le sumas las animaciones casi inexistentes, las transiciones que brillan por su ausencia, que la interacción con el entorno que es tosca y poca intuitiva… pues el resultado es del todo menos satisfactorio.

Apartado técnico: a tirones

El juego, que se presentaba como algo espectacular en lo técnico, con planos fijos (a lo Resident Evil en sus orígenes) y raytracing por doquier lo que consigue en la realidad es que en Xbox Series X (la consola más potente del mundo) el juego llegue a bajar de 2160p a 900p para aguantar el tipo, y en PC aun teniendo una RTX 3080 que los bajones de FPS sean constantes.

[Digital Foundry demuestra lo malísimamente que va en consolas]

¿Y qué quiere decir esto? Pues que el juego no está optimizado, todo lo contrario. Y ojo que podríamos entenderlo, si a cambio se viese espectacular, pero es que tampoco es el caso, ya que casi todo el tiempo el juego está cargando objetos sin sus texturas o haciendo intentos vacuos de parecer pintón. De nuevo, otra decepción.

Conclusiones de The Medium

Llegados a este punto cabe preguntarse, ¿merece la pena jugarlo? Pues es complicado de responder. El título tiene sus cartas: las historia, la ambientación y el género (no hay demasiados juegos de este tipo, para ser justos). Así que puede tener un público que los disfrute.

Pero en cambio hace tantísimas cosas mal que es difícil de defender. Yo me he aburrido como hacía tiempo que no me pasaba con un juego, y mira que soy fan de los juegos de miedo/sustos/misterio, pero este título lo he sufrido como pocos.

¿Su gran baza? Que está en Game Pass de salida. El que es el mejor servicio de videojuegos de la actualidad os ofrece poder jugar a The Medium sin coste adicional porque forma parte de su catálogo, por lo que todos los que tengáis curiosidad estáis tardando en darle una oportunidad.