En esta revista hablamos largo y tendido de lo importante que era aplanar la curva de contagios para frenar las muertes. Hace tres meses el futuro se veía negro y muy poco esperanzador. Aun así todos nos quedamos en casa, no había otra. España, Italia, Reino Unido, Francia… poco a poco y en diferentes niveles los países más afectados vieron que no había otra que la cuarentena.

Pues bien, meses después y camino de la nueva normalidad es momento de hacer balance. Millones de infectados y más de cien mil muertos en Europa, lo que supone una verdadera tragedia como ninguna otra en la historia moderna del viejo continente. Este virus nos ha golpeado con una fuerza que no podíamos imaginar y, aun así, ahora hemos descubierto que el golpe podría haber sido aún más devastador.

Según un estudio publicado en la prestigiosa revista Nature y llevado a cabo por investigadores del Imperial College de Londres, el cierre casi total de los países más afectados por el coronavirus salvó a más de 3 millones de europeos de morir durante los meses más duros de la pandemia.

Según los investigadores el imponer el distanciamiento social y el reducir en gran medida los desplazamientos de los ciudadanos (no poder viajar) redujo el número el número de contagios por persona infectada en un 81%. Es decir, que estas medidas consiguieron que el número de reproducción de la epidemia -conocida como R- bajara de 3,8 a menos de 1 en los 11 países europeos que estudiaron.

Y la pregunta es: ¿cómo se ha calculado? Pues lo que hicieron fue combinar los datos de las muertes de la Covid-19 de cada uno de los 11 países y calcularon hacia atrás para saber cuánta transmisión había antes del 4 de mayo. Esto hizo que la estimación ascendiera a 12/15 millones de personas infectadas hasta ese momento, las cuales han causado casi 130.000 muertes.

Después lo que hicieron fue comparar estas cifras con un modelo matemático suponiendo que en Europa no se hubiese tomado ninguna precaución. Al hacerlo, el modelo matemático daba una cifra de 3,1 millones de muertes estimadas. Una cifra terrorífica.

Además, entre las conclusiones del artículo se extrae que el cierre de Francia fue fundamental ya que se evitaron, aproximadamente, 690.000 muertes. O lo que es lo mismo, 23 veces más fallecidos de los que hay actualmente en el país galo.

Viéndolo con perspectiva, lo sucedido en Europa ha sido una tragedia, pero si hacemos caso a los datos que nos llegan del Imperial College de Londres, la actuación conjunta de los países y las duras restricciones de movilidad han salvado tantas vidas que la cuarentena ha merecido la pena, sin duda alguna.