Virgin Galactic sueña con tocar el cielo –y explotarlo comercialmente– de todas las formas posibles. Hace solo una semana, la compañía de Richard Branson presentó su nave espacial turística SpaceShipTwo. Ahora le toca el turno a un nuevo avión supersónico comercial que podría triplicar la velocidad del sonido, de ahí su nombre provisional Mach 3. El diseño del prototipo acaba de recibir el visto bueno de la Mission Concept Review, los revisores de la NASA.

Según el diseño, el avión supersónico de Virgin Galactic alcanzará velocidades Mach 3, es decir, por encima de los 3.500 km/h. Estos números lo convertirían en uno de los aviones más rápidos jamás construidos, superando con creces las velocidades Mach 2 a las que llegaba el mítico Concorde e, incluso, las del Overture de Boom Supersonic, uno de los proyectos de avión supersónico más avanzados por el momento. Con esta meta de fondo, Virgin Galactic ha firmado un acuerdo no vinculante con Rolls-Royce, encargada en su día de las turbinas del Concorde, para la fabricación de los motores.

Este nuevo avión supersónico será capaz de volar a unos 18.000 metros, el doble de la altitud de un vuelo comercial. Esto sería favorable para alcanzar velocidades tan elevadas, ya que la fricción del aire disminuye al aumentar la altura. El quid de la cuestión está en cómo conseguir alcanzar esta altura sin incrementar en exceso la densidad de la aeronave, es decir, sin comprometer la aerodinámica. Esta problemática es una constante en todos los proyectos de aeronaves supersónicas, al igual que lo son la explosión supersónica –ruido provocado al sobrepasar la barrera del sonido– y la rentabilidad económica.

Lejos de los 128 pasajeros del Concorde y de los 55-75 del Overture, el March 3 solamente albergará un máximo de 19 personas y un mínimo de nueve. Esta reducida capacidad podría disparar el precio de los billetes por las nubes, como es habitual en todo lo que rodea a Virgin Galactic. El billete de su avión espacial turístico cuesta, por ejemplo, 250.000 dólares. En cambio, Boom Supersonic, por su parte, anunció que el precio de volar en el Overture sería comparable al de hacerlo en primera clase en un vuelo regular.

El anuncio del nuevo avión supersónico ha coincidido con la publicación de las ganancias trimestrales de Virgin Galactic, que continúan en descenso. La compañía de Richard Branson ha cerrado el trimestre con unas pérdidas de 63 millones de dólares, cifra superior a la pérdida neta de 60 millones de dólares del trimestre anterior.

Por lo tanto, aunque de momento Virgin Galactic no ha anunciado ninguna fecha para iniciar las operaciones comerciales, más vale que el March 3 alce pronto el vuelo y recupere las cuentas de la empresa, que no es la única inmersa en proyectos supersónicos. Al Overture de Boom Supersonic, que será presentado el próximo 7 de octubre, hay que sumar los proyectos de Aerion Supersonic y de Spike Aerospace, así como el silencioso X-59 QueSST de la NASA.