Entre robots y humanos existe una relación de amor-odio. Les estamos tremendamente agradecidos cuando nos facilitan la vida, pero siempre queda el poso de ese miedo (infundado o no) a que ocupen nuestros puestos de trabajo y se apoderen del mundo. No en vano, hemos visto robots con todas las profesiones y talentos imaginables. Sin embargo, esta vez las damnificadas han sido las máquinas: Walmart ha “despedido” a sus robots porque los empleados humanos obtienen mejores resultados.

El gigante minorista estadounidense ha puesto fin a su asociación con la start-up Bossa Nova Robotics. Ambas empresas habían firmado un contrato hace cinco años para el uso de inteligencia artificial en el control del inventario. El objetivo era introducir de manera gradual en la cadena de supermercados más grande del mundo robots autónomos que identificaran los productos agotados y perdidos.

De este modo, Walmart esperaba reducir costes y aumentar las ventas garantizando que no faltase ningún producto en los estantes de sus tiendas. Para ello, las máquinas de Bossa Nova estaban equipadas con 15 cámaras, con las que escaneaban las estanterías comprobando las existencias, así como que no hubiera errores en los precios.

Introducidos gradualmente desde 2017, estos robots trabajaban codo con codo con los empleados de carne y hueso en 500 tiendas. El gigante estadounidense planeaba haber incorporado otras 650 más en enero, con lo que habría prácticamente duplicado la flota. Sin embargo, según informaba el Wall Street Journal el martes, en su lugar, la compañía ha optado poner fin al proyecto por la falta de eficiencia, una decisión que ha afectado drásticamente a Bossa Nova Robotics. La start-up, creada en 2005 en el seno del Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Pensilvania), podría despedir a cerca del 50% de su personal a raíz de la supresión del contrato.

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Durante la pandemia, Walmart ha registrado un incremento notable de los pedidos online, lo que ha hecho que los empleados dediquen más tiempo en exclusiva a la preparación de los pedidos. Esto le ha permitido a la compañía comprobar que los trabajadores humanos son tan productivos como los robots a la hora de monitorizar las cantidades y la ubicación de los productos. A esto hay que añadirle que, tal y como reconoce el director ejecutivo de Walmart en Estados Unidos, John Furner los clientes no reaccionaron de manera positiva al ver robots por los pasillos de los supermercados.

Aunque la asociación entre Walmart y Bossa Nova haya llegado a su fin, el gigante minorista ha aclarado que seguirá trabajando para que la tecnología sirva para mejorar la experiencia de sus clientes. Quién sabe, a lo mejor el robot que haga la compra por nosotros tiene mejor acogida que el reponedor.