Con una Europa en guerra contra el coronavirus, millones de ciudadanos del viejo continente se han encerrado en sus casas por el bien de todos. Trabajamos desde casa, entrenamos desde casa, procrastinamos desde casa… Todo se ha visto reducido a las cuatro paredes de nuestro hogar y una vez que han pasado los primeros días y que nos hemos acabado todos los libros que teníamos en la mesilla de noche era normal tirar de internet y del infinito contenido que tenemos, entre otros lugares, en Youtube y Netflix.

Y es, precisamente eso, lo que puede poner en peligro a nuestras infraestructuras. O eso nos están diciendo algunos de los responsables de la red europea, quienes se han visto sobrepasados ante el aumento en el consumo de datos.

Y, aunque nos están asegurando que la estabilidad de la red no está en peligro, algunas compañías han querido dar un primer paso en pos de una mayor seguridad y de un correcto funcionamiento. Sobre todo en un momento de crisis como el que estamos.

Entre las empresas que han querido reaccionar a este posible problema están Youtube y Netflix, responsables de miles de millones de gigas de datos que viajan por internet cada día. Sin hacer un análisis muy exhaustivo, podríamos asegurar sin miedo a equivocarnos que su tráfico diario debe estar entre los diez servicios más demandados del mundo actualmente, ya que hablamos de la plataforma de vídeo más usada del mundo y de la plataforma de cine y series en streaming más utilizada del mundo. En resumen, dos gigantes.

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Pues Youtube por su lado y Netflix por el suyo, han decidido reducir la calidad de su contenido durante los próximos 30 días y, posiblemente, mientras dure la cuarentena. Y, ¿en qué se traduce esto? En que ya no podremos ver los vídeos y las series a la máxima calidad, aunque aseguran que no se reducirá tanto como para que su contenido se vea mal, sólo algo menos nítido.

En Youtube, concretamente, han dicho a través de un comunicado que: “Nos comprometemos a cambiar temporalmente todo el tráfico en la Unión Europea a la opción de calidad ‘estándar'”, dijo la compañía en un comunicado. Es decir, que no podremos seleccionar la calidad del vídeo, sino que tendremos que aceptar la que venga por defecto.

En cuanto a Netflix, su objetivo es reducir en un 30% el ancho de banda de sus servicios, pero no disminuyendo la resolución de su contenido sino rebajando el bitrate, es decir, la cantidad de datos por segundo. Si para ver una película en 4K y HDR se utilizaban unos 2 MB/s, ahora pasarían a consumir unos 1,4 MB/s. Esto, por supuesto, afectará a la calidad de la imagen, pese a no descender la resolución.

Lo curioso de todo esto es que los proveedores de Internet han hecho hincapié en sus redes que tienen suficiente margen de maniobra para hacer frente al aumento de la demanda, por lo que no sabemos muy bien a qué puede deberse esta decisión, más allá de que como las infraestructuras están con el personal mínimo en muchos países por las medidas de cuarentena, las compañías no quieren forzar la situación en un momento donde las comunicaciones por red son vitales y de máxima importancia.